
Por medio de un comunicado, la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en Río Blanco, dio a conocer que elementos de la Guardia Nacional, armados, irrumpieron, este 5 de mayo, el templo durante la celebración de la misa dominical de 13:30 horas. Ellos iban persiguiendo a un joven migrante que pidió asilo en el templo.
Ante este hecho, el párroco y también vocero de la Diócesis de Orizaba, Helkyn Enríquez Báez, manifestó su inconformidad por tres motivos, el primero, “no se pude perseguir como a un delincuente a quien va de paso”.
Asimismo, destacó que respetan a todas las instituciones gubernamentales y de seguridad, pero la Diócesis de Orizaba exige respeto recíproco para su institución y su fe.
Y se destaca en el comunicado que, “el derecho al asilo es un derecho humano y un deber cristiano que constituye un mandamiento del Señor”.

